La marcha de residentes en Guerra en demanda de justicia por la muerte de Reinalda Carrasco Antoine, de 22 años de edad, expone una preocupación que no se puede soslayar: temor que por alguna razón los sospechosos del crimen puedan salirse con las suyas.
La joven fue encontrada muerta dentro de una cisterna con un golpe contundente en la frente el 15 de febrero.
La madre narró que ante el asedio y la amenaza de que era víctima su hija acudió al destacamento de la Policía a interponer una querella contra Elías Castillo “el Patrón”, señalado como principal sospechoso del suceso.
Intriga que en tales circunstancias la Policía no le proporcionara a la muchacha la debida protección para garantizarle la vida.
Puedes leer: El asesinato de Reynalda Carrasco Antoine revela inseguridad

