Como pócima de acíbar
La Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas se ha convertido en algo así como una pócima de acíbar que la mayoría de las organizaciones partidarias rehusa ingerir, a menos que la Junta Central Electoral (JCE) la aderece con algún caramelo de conveniencia. Ese estatuto se creó con el supuesto propósito de garantizar la democracia interna […]
