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Sofocante problema haitiano

Sofocante problema haitiano

Ubi Rivas


El primer problema que confrontamos todos los dominicanos, comenzando por el gobierno que nos representa por delegación en las urnas, no es el pasmoso brote al parecer incontrolable delincuencia, ni el insoluble caos transporte terrestre, más bien el sofocante problema haitiano que constante reta a nuestros gobernantes.

El problema delincuencia es posible controlarlo aplicando la mano dura, anunciado por nuestro presidente Luis Abinader este noviembre l9, reiniciando intercambios de disparos, mayor patrullaje, sobre todo en horas madrugada.

Concerniente caos tránsito terrestre tanto en GSD y Santiago, intercalar horario ingreso escolar, servidores públicos y privados, incluyendo comercio y banca, y disponer una vía las principales avenidas entre 7:00 am. y 7 p.m. y sacar de circulación 40 mil carros chatarras.

No así el permanente incordioso sofocante problema haitiano, que inicia en 1950, cuando el dictador Rafael Leónidas Trujillo decide involucrarse industria azúcar en sus doce ingenios, comenzando traer braceros haitianos que en su mayoría retornaban, y unos cuantos se quedaban.

Hoy, haitianos indocumentados no solo laboran en sector agropecuario, sino que invaden sector industria construcción, conserjes edificios apartamentos, y turismo, dominando idiomas francés y español.
Nuestro presidente Abinader ha desplegado un accionar denunciador del grave problema invasión pacífica, lenta, pero permanente, en escenarios internacionales, ONU, OEA, grupo países democráticos en Panamá, ordenando semana anterior, deportar haitianos ilegales.

Conforme varias versiones, residen entre un millón, millón y medio y dos millones haitianos indocumentados, alto y permanente peligro proclamar República Negra en territorio dominicano, conforme aconteció en Nagorno Karabaj con armenios, y Kosovo con albaneses.

Nuestro gobernante ordenó semana anterior deportar haitianos indocumentados, observando todos transportes DGM unidades cerradas, miles de haitianos, que al siguiente día retornan por varias zonas fronteriza, sin problemas, o pagando RD$15 mil a militares, conforme expuso un repatriado. (Listín Diario, noviembre 15).

El quid del asunto no consiste en repatriar, sino, conforme expresión nacional, nuestro presidente públicamente ordenar al Ministerio de Defensa y PN prohibir ingresos haitianos sin documentación, en lo que todos interpretamos como una industria corrupta enriquecer militares y policías, que ningún gobernante ha dispuesto concluir.

Los haitianos son el alma producción bananera Valverde, Mao, tituló noticia Listín este noviembre 18.
Repatriación haitianos afectaría industria construcción, tituló Hoy noviembre l7.

En estos dos casos procede proporción 80-20, expedir carnet residencia permanente, porque estos dos segmentos productivos son permanentes, y así en turismo, y el resto, repatriar sin contemplaciones, guardando trato sin atropellos, pero para afuera, esta vez, de verdad, clausurando permisivismo corrupto policial, militar y migración.
No hay de otra.

O nos haitianizamos y perdemos identidad nacional.

Por: Ubi Rivas ubirivas30@gmail.com

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