En abril del 2025 publiqué mi artículo “La prohibición de recursos públicos a partidos políticos en la República Dominicana: un análisis necesario”.
Allí advertía que el sistema político dominicano caminaba hacia una peligrosa distorsión, «partidos sostenidos con el dinero del pueblo, pero todos desconectados del sentir ciudadano».
Hoy ya no es advertencia. Hoy es realidad. El Poder Ejecutivo promulgó la ley que elimina las candidaturas independientes, borrando de un plumazo un avance democrático que había sido impulsado tras el debate generado por la sentencia TC/0788/24 del Tribunal Constitucional de la República Dominicana, que colocó en el centro del debate nacional el derecho ciudadano a participar sin intermediarios partidarios.
Y es qué: «Nada está por encima de la Constitución».
La Constitución de la República Dominicana es clara y categórica. En su artículo 22 cuando establece:
“Son derechos de ciudadanas y ciudadanos elegir y ser elegidos.”
No dice “si pertenecen a un partido”.
No dice “si son aprobados por estructuras políticas”.
No dice “si el sistema lo permite”.
Ese derecho es directo. Es ciudadano. Es constitucional.
Y en un Estado de derecho, nada está por encima de la Constitución.
Sin embargo, hoy ese derecho ha sido limitado en la práctica.
“Más partidos, más dinero… menos democracia”.
En el año 2020 existían 26 partidos políticos reconocidos por la JCE en la República Dominicana. Hoy suman 33 como la edad en que Jesús según la biblia fue crucificado y vaya referencia para este artículo; pero, que no se olvide que también resucitó.
Pero el crecimiento no ha sido en representación, sino en costo:
Más de 5,000 millones de pesos en años electorales como 2020 y 2024
Alrededor de 1,500 millones de pesos cada año no electoral.
Distribuidos así: 80 % para los partidos mayoritarios, un 12 % para medianos y un 3.8 % para los minoritarios.
Eso significa que los grandes partidos reciben “cientos de millones de pesos” cada año, mientras incluso los más pequeños reciben “decenas de millones”.
Todo con dinero público. Todo con dinero tuyo y mío.
El contraste internacional:
Mientras la República Dominicana cierra su sistema, otras democracias lo abren.
Rosanna Barrera
rosannabarrera0207@hotmail.com

