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Tránsito y soluciones

Tránsito y soluciones

Hugo Ysalguez

Nuestro país no soportaría que se agoten los cuatro años de gobierno, sin una solución definitiva al congestionamiento del tránsito que ocasiona múltiples problemas a la ciudadanía, limitando su calidad de vida y serios trastornos en el desenvolvimiento cotidiano, reduciendo el tiempo y la propia existencia de vivir las 24 horas de un día calendario.

 El dolor de cabeza de los tapones que causan la cantidad de vehículos que se mueven en las principales arterias, parecen que no tienen soluciones a la vista, pues no se ha visto un plan diseñado para resolver la enojosa situación que debe ser articulada por el  ayuntamiento y el gobierno central, a través de Obras Públicas para que haya movilidad vehicular, y así evitar que un día se produzca un enclaustramiento en la ciudad que paralice toda la actividad laboral.

 Conocimos un médico otorrino, radicado en Miami que visitó el país por primera vez, para asistir a las bodas de un hermano y se quejó amargamente del en taponamiento de las vías públicas, dado que el taxi que lo condujo a un hotel del polígono central, lo hizo en dos horas, algo inaudito para cualquier turista que ha visitado otros países, y no ha tenido que pasar por ese viacrucis de una capital congestionada por todas partes, El galeno expresó que no volvería jamás a la República Dominicana.

 Los turistas que arriban y se marchan por el aeropuerto de Punta Cana, disfrutan del paisaje, playas, tiendas y servicios de hotel, sin ningún inconveniente y tropiezos, y la mayoría conoce el infierno del tránsito capitalino.

El tema tiene muchas aristas e incluso es una preocupación para nacionales radicados en el extranjero. El destacado economista, sembrado en Barcelona, España, José Café, nos escribe y hace las siguientes puntuaciones:

El congestionamiento de la capital  es un problema estructural cuya solución excede la capacidad de inversión del ayuntamiento. Cualquier programa diferente de una reforma urbana integral e integradora sería un parche, y ya hay muchos de ellos. 

Procede desarrabalizar  no solo a Santo Domingo sino al país. Nuestra estructura urbana dista mucho de su ingreso per cápita de 20 mil dólares por año. Y menos se parece al país que será el de mayor ingreso per cápita de América Latina en unos 4 años.

 En cuanto a la capital  procede construir avenidas de mayor longitud y anchura en sentido recto y diagonal. Toca desbloquear las calles que mueren en otras para unirlas con los  tramos  del otro lado.

Por: Hugo Ysalguez
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El Nacional