Editorial Opinión

Un pie allá y otro acá

Un pie allá y otro acá

Son dominicanos residentes en el exterior la mayoría de los más de 600 mil pasajeros que arriban al país en diciembre, en adición a la gran cantidad de nativos que retornaron durante noviembre para disfrutar Navidad y Año Nuevo junto a los suyos.

Los vuelos desde Estados Unidos y Europa llegan en estos días repletos de compatriotas y turistas atraídos, unos por nostalgia y amor filial, y otros por los paradisiacos escenarios que ofrece esta tierra de primacías junto a la proverbial cordialidad de sus habitantes.

Si estuviera a su alcance, los más tres millones de personas que integran la diáspora dominicana en el exterior vendrían hoy mismo a disfrutar la temporada navideña con sus familiares y relacionados, y seguramente tendrían más deseo de quedarse que retomar a su afanosa condición de inmigrante.

Las remesas que envían esos buenos hermanos representan el 25 % de los 40 mil millones de dólares que ingresarán este año a la economía dominicana, al sobrepasar los US$10,000 millones, clara demostración de la validez del dicho aquel de que el dominicano en el exterior “tiene un pie allá y otro acá”.

Ese dinero remitido por residentes en Estados Unidos, Puerto Rico, Europa, América Latina, el Caribe y desde cualquier confín del planeta, se convierten en los activos de más justa redistribución de todos los que produce la economía, porque impactan de manera directa en el seno de miles de familias.

Por esas y otras razones, los dominicanos que retornan a su lar deberían ser recibidos con los mayores lauros y júbilos por una nación agradecida por su vehemente lealtad al gentilicio nacional y por el sacrificio que orgullosamente asumen, de trabajar duro en procura del bienestar de sus familias.

Las aduanas están en el deber de garantizar efectiva aplicación en todos los aeropuertos de la disposición que exonera de aranceles los bienes que traen consigo esos hijos de esta tierra por valor de hasta tres mil dólares, en tanto que la Dirección de Migración está compelida a recibirlos con la mayor distinción.

El Nacional aprovecha la ocasión para saludar efusivamente a todos los integrantes de la comunidad dominicana en el exterior, tanto a los que retornan en estos días, como a los que por múltiples razones no podrán esta vez venir al suelo patrio. ¡Felices fiestas!

El Nacional

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