Semana Orto-escritura

Velar: polisemia, homofonía y homografía

Velar: polisemia, homofonía y homografía

El vocablo /velar/ reúne peculiaridades que merecen conocerse y destacarse. Por de pronto, vale anotar que en esta palabra -o estas palabras- concurren cualidades como la polisemia, homofonía y homografía, lo cual es poco frecuente.

Si alguien preguntara qué significan estas cosas, le respondería que polisemia indica que la palabra de que trate tiene “más de un significado”; homofonía es la condición de homófona (igualdad de sonido entre dos o más palabras) y homografía se dice de dos o más voces que se escriben de forma similar, aunque no guarden relación semántica.

Las homógrafas son también homónimas, lógicamente. Así ocurre con las palabras de orígenes diferentes, pero que se escriben y pronuncian de igual modo, como vino (bebida hecha de uvas) y vino (forma del verbo venir).

Para ser homófonas, las palabras no tienen que escribirse exactamente igual. Por ejemplo, las voces cayado (bastón báculo, vara) y callado (silencioso, mudo, taciturno), haya (forma del verbo haber), halla (del verbo hallar) y aya (empleada doméstica) suenan de la misma forma, sin coincidir en la escritura ni mantener vínculos semánticos.

La grafía /velar/ tiene tres entradas en el Diccionario de la lengua española, es decir aparece tres veces. En las dos primeras entradas esa voz funciona como verbo y en la tercera es adjetivo. Esto indica que son tres palabras con similar escritura (homógrafas) e igual pronunciación (homófonas).

¿Dónde se origina la polisemia de la palabra velar? Procede del verbo latino “vigilare”. Veamos las diez definiciones contenidas en la primera entrada. Estas son: 1. Hacer centinela o guardia por la noche.

(En esta acepción tiene como sinónimos: vigilar, cuidar, custodiar, guardar, proteger). 2. Asistir de noche a un enfermo. 3. Pasar la noche al cuidado de un difunto. 4. Observar atentamente algo. 5. Estar sin dormir el tiempo destinado de ordinario para el sueño. 6. Continuar trabajando después de la jornada ordinaria. 7. Cuidar solícitamente de algo. 8. Asistir por horas o turnos delante del Santísimo Sacramento cuando está manifiesto o en el monumento. 9. Mar. Sobresalir o manifestarse sobre la superficie del agua algún escollo, peñasco u otro objeto peligroso para los navegantes. 10. Mar. Persistir el viento durante la noche.
El otro verbo /velar/, que ninguna relación semántica guarda con el anterior, también procede del latín, “velare”, de velum ‘velo’.

El Diccionario académico le asigna cinco acepciones. A saber: 1. Cubrir, ocultar a medias algo, atenuarlo, disimularlo.

(Sinónimos: cubrir, tapar, esconder, ocultar, disimular, enmascarar). 2. En fotografía, borrarse total o parcialmente la imagen en la placa o en el papel por la acción indebida de la luz. 3. Cubrir con velo. (Lo contrario es desvelar). 4. Celebrar la ceremonia nupcial de las velaciones. 5. Pint. Dar veladuras.

En este caso también se observan significados diferentes, como son los dos últimos con los tres primeros.
En su tercera entrada al Diccionario, /velar/ es tan diferente a las anteriores que cambia su categoría gramatical, mientras en los otros usos la palabra es verbo, en este es adjetivo.

Sus acepciones son: 1. adj. Que vela u oscurece. 2. adj. Anat. Perteneciente o relativo al velo del paladar.3. adj. Fon. Dicho de un sonido: Que se articula mediante la aproximación o el contacto del dorso de la lengua y el velo del paladar.

Obviamente, el Diccionario académico no incluye una acepción de /velar/ que resulta ser un dominicanismo. Se trata de la actitud del que permanece donde se come o se va a comer, en espera de alcanzar una porción. El Diccionario del español dominicano lo define así: “Mirar con codicia a alguien mientras come”. De esa acepción ha derivado la voz /velón/ aplicada a quien realiza la acción de velar.