La precampaña electoral a destiempo ya está desbordada. Los tres grandes partidos políticos están promoviendo a sus precandidatos, unos en forma solapada y los otros a las claras.
El reglamento electoral está claro en que no es todavía el momento de hacer proselitismo para eventualmente buscar las candidaturas. Hay de frente los que impulsan a oficialistas y otros a la oposición.
Se nota una clara división de accionar entre los dos principales partidos de la oposición, mientras que en el lado cercano al gobierno hay amortiguamientos y sonrisas donde no se enseñan los colmillos, pero se sabe que hay enfrentamientos.
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El panorama es que hay precandidaturas a todos los niveles. En los barrios ya están en plena campaña los que aspiran a regidores, alcaldes, diputados, senadores y presidentes. Hay un hervidero sin control.
La Junta Central Electoral tiene la fuerza institucional suficiente para hacer validar el edicto de que no es tiempo de campaña. Los jueces tienen la verticalidad para hacer respetar el llamado al orden, pero prefieren trabajar los casos a modo de moderación.
En todo caso debe ser más agresiva, haciendo sus llamados a que se suspendan todas las actividades políticas ejecutadas a destiempo, porque distraen a los dominicanos de sus obligaciones y responsabilidades.
En este sentido se debe imponer el orden. La JCE debe contar con el respaldo de toda la ciudadanía, y de los partidos políticos en particular. La ley es para que todos la cumplan. Las violaciones deben ser analizadas, y en última instancia, si es necesario, se debe pensar en penalizaciones.
Sobre la marcha, la JCE tiene un compromiso del que no se puede distraer un solo instante. Es la entrega de la nueva cedula a todos los dominicanos en edad adulta. Los partidos y la ciudadanía deben prestar una total colaboración a la tarea de cedulación.
Ese documento es básico y fundamental para la identificación de los ciudadanos y al mismo tiempo para poder votar en las venideras elecciones. Es una tarea difícil, pero que con buena estrategia se podrá cumplir en toda su magnitud. Por lo pronto todos los partidos políticos están ofreciendo su colaboración para que la cedulación sea un éxito.
El momento actual es de trabajar y organizar, y no lanzando precandidaturas a destiempo. Ya habrá el instante en que cada aspirante podrá presentar sus músculos y el pueblo determinar si vale la pena votar por él. Todos tenemos que defender unas elecciones libres, independientes y creíbles.. ¡A respetar las leyes electorales!.
Manuel Hernández Villeta

