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Del estrés al control: cómo ganarle a la ansiedad del lunes

Del estrés al control: cómo ganarle a la ansiedad del lunes

Sleepy girl turning off alarm clock and checking to-do list for today on phone

No podemos mentir, el lunes pesa más que cualquier otro día, aunque tenga las mismas 24 horas. Desde antes de terminar el fin de semana, la mente se adelanta y empieza a pensar en todo lo que viene, incluso cuando aún quedan horas para descansar.

Esa anticipación provoca en muchos ansiedad y estrés, lo que se conoce popularmente como “el síndrome de los lunes”: una sensación de desmotivación al retomar la rutina laboral o académica. Por eso, muchos dicen odiar este día; pero la pregunta es si realmente se odia el lunes por ser el inicio de la semana o si, en el fondo, hay algo más detrás.

La psicóloga clínica, especialista en crisis y trauma, Kristie Belliard explica que muchas personas no sienten ansiedad por el lunes en sí, sino por lo que este representa: el paso de días más libres a una semana con demandas que se perciben como exigentes, poco controlables o poco gratificantes.

“Desde la psicología, esto se explica en gran parte por la ansiedad anticipatoria: la mente se adelanta a los pendientes, los retos o los conflictos que cree que va a enfrentar, y empieza a activarse antes de iniciar la semana”, manifestó a ¡Qué Pasa!

Agregó que, a esto, se le suma la falta de recuperación. Es decir, cuando en el fin de semana no se descansa (ni física ni mentalmente), ya sea por falta de sueño, reducción de actividades de cuidado, exceso de pendientes o dificultad para desconectarse del trabajo, el cuerpo no logra recargarse.

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“En ese estado, el cerebro interpreta el inicio de la semana como una demanda para la que no está listo, activando la respuesta de estrés. Por eso, el lunes deja de sentirse como un nuevo comienzo y empieza a vivirse como una carga”, afirmó la psicóloga del Centro Médico de Diabetes, Obesidad y Especialidades (CEMDOE).

Sentir cierta resistencia al retomar la rutina laboral es algo común. Muchas personas experimentan pereza o incomodidad al acercarse el inicio de la semana, especialmente los domingos. Sin embargo, no siempre se trata de algo pasajero. En algunos casos, ese malestar puede ser una señal de ansiedad laboral más profunda.

La especialista explica que esto se vuelve más serio cuando el malestar comienza a ser puntual y empieza a afectar otras áreas de la vida de la persona. En ese sentido, sostuvo que existen tres aspectos claves para diferenciar entre una incomodidad normal por la llegada del lunes y una ansiedad laboral más seria: la duración, la intensidad y el impacto en la funcionalidad.

“Una incomodidad normal es transitoria; por ejemplo, puedes sentir pereza el domingo porque la semana va a iniciar, pero el lunes ya logras adaptarte y retomar tus tareas. En cambio, cuando la preocupación aparece desde días antes, abarca todo el fin de semana, interfiere con el sueño, el estado de ánimo, la concentración, el rendimiento o las relaciones. En esos casos, ya no se trata solo de ‘no querer que llegue el lunes’, sino de una respuesta emocional que está desbordando la capacidad de adaptación”, enfatizó la psicóloga con consulta en Cedoem.

La psicóloga clínica, Kristie Belliard explica que muchas personas no sienten ansiedad por el lunes en sí, sino por lo que este representa.
Kristie Belliard, psicóloga clínica especialista en crisis y trauma.

Hábitos para iniciar el lunes

Existen hábitos sencillos que pueden ayudar a reducir la ansiedad y comenzar la semana laboral de una manera equilibrada y tranquila.

El primer paso, y el más importante, es mantener una rutina de sueño. Recuerda que dormir bien influye directamente en el estado de ánimo, la concentración y la capacidad para manejar el estrés.

Realizar actividad física, preferiblemente al aire libre, es una actividad placentera que favorece la liberación de tensiones y mejora el bienestar general.

La psicóloga, además, recomendó evitar pasar todo el fin de semana en modo pasivo (como solo ver televisión), compartir tiempo con familiares o amigos y evitar detenerte mucho tiempo en los pensamientos relacionados con pendientes laborales. No obstante, recalcó que “no eliminan por completo el malestar, pero sí ayudan a iniciar la semana con mayor regulación emocional”.

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Estrategias

Desde la psicología clínica, Belliard explicó la importancia de adoptar herramientas sencillas, pero efectivas, que faciliten una transición más saludable hacia la rutina.

“Primero, identificar los pensamientos ‘negativos’ asociados al inicio de la semana y cuestionarlos en lugar de asumirlos como verdades. Segundo, preparar el domingo como un espacio de transición, no de sobrecarga. Tercero, organizar el lunes con tareas realistas y priorizarlas, evitando altas expectativas”, enumeró.

Además, destacó que es útil iniciar el lunes con una autorregulación, como respiración, estiramiento, meditación o una caminata ligera.

Finalmente, advirtió que, cuando este malestar es persistente, es importante no normalizarlo. “A veces, más que aprender a tolerar el lunes, lo que se necesita es revisar el equilibrio con el trabajo, el descanso y el estilo de vida”.