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Haitianas embarazadas

Haitianas embarazadas

Ernesto Guerrero

Un 70% de los partos en población de origen extranjero son en residentes del país. Desde hace décadas muchas mujeres atraídas por la gratuidad de los servicios, atraviesan la frontera, se desembarazan y regresan a Haití.  La presión al Gobierno para que tome medidas, no viene por los gastos, sino por temor a futuros reclamos de nacionalidad. El personal de salud en clínicas y hospitales tiene la obligación de brindar atención a todo el que requiera, independientemente de su situación migratoria.

Ante la situación caótica que vive Haití, y la apremiante recuperación de sectores económicos nacionales tales como: agricultura y construcción; la aplicación de las medidas migratorias anunciadas, puede tener un efecto inflacionario y violatorio de los derechos humanos. Probablemente va generar más estigmatización, y es un camino peligroso, porque no solamente se va a perseguir a las mujeres que entran sino a las que están aquí.

En lo adelante, las mujeres barrigonas tendrán problemas para ingresar al país, lo que las obliga a llegar más temprano, cuando todavía es indetectable. Indirectamente aumentaran los chequeos prenatales, que evitarán las complicaciones.

Siempre se especula que llegan en guaguas, pero ningún transporte ha sido detenido con una carga de embarazadas.

Datos de la encuesta Nacional de Inmigrantes 2012 (ENI) muestran que los trabajadores migrantes demandan menos uso de servicios de salud que la población general. Un 65% en las ciudades, 30% en el interior, pagaban por esos servicios. En esa fecha el porcentaje de contribuyentes a la seguridad social era apenas un 7%. No obstante, el promedio de partos por cada mil mujeres era cuatro veces mayor en extranjeras.

El gasto de atención de un parto no complicado, no representa carga excesiva para las finanzas, además, la mayoría de los hospitales fronterizos están subutilizados en las tandas de las tardes. Una medida razonable sería fortalecer o establecer nuevos establecimientos gineco-obstétricos, coadministrados por ONG dominicanas. Aumentar la cobertura de seguros contributivo en residentes, y cobro de una cuota de recuperación a las que llegan temporalmente.

La salud es un derecho humano fundamental del que deben disfrutar todos los seres humanos sin discriminación alguna.  Haití necesita el apoyo y solidaridad internacional, por lo que lo mínimo que puede hacer el Estado dominicano es evitar crearles más problemas”.

Por: Ernesto Guerrero guerrerocamiloe@gmail.com

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