Editorial Opinión

La pesadilla

La pesadilla

La variante del coronavirus bautizada como ómicron, detectada en el sur de África con 500 veces más capacidad de propagarse que la cepa delta, amenaza con causar una rápida expansión del virus, con sustancial disminución de la eficacia de las vacunas, lo que retrotraería a la humanidad a los peores tiempos de la pandemia.

La combinación de rápido contagio y de reducción de  capacidad del tratamiento convierte al ómicron en la peor amenaza entre todas  las mutaciones de la covid-19, por lo que Estados Unidos, Canadá, Unión Europea y República Dominicana prohibieron la entrada de pasajeros provenientes de ocho países africanos.

El ómicron se corresponde con un tipo de mutación de mayor transmisibilidad y capacidad para escapar de las defensas del cuerpo humano, tanto las naturales como las generadas por las vacunas, por lo que se requiere impedir a toda costa  que ingrese a territorio dominicano en el oleaje turístico de Navidad.

La detección de esa variante del coronavirus, hace más de un mes en el sur de África, ha activado alarma sanitaria en Estados Unidos, Canadá y los 27 países de la UE para evitar lo que sería una “Navidad dramática”, en términos de contagios y muertes.

La población dominicana debería asumir conciencia sobre la gravedad del  nuevo escenario mundial  planteado por  la variante del coronavirus  ómicron, que  es más contagiosa que la mutación  delta, la que creó  la peor crisis de contagio en Estados Unidos y el continente europeo.

Hoy más que nunca se requiere que la ciudadanía se vacune contra la covid-19 para evitar prolongación o expansión de rebrotes durante la temporada de Navidad y Año Nuevo, y porque también sería la única forma de blindarse contra  cualquier variante del virus.

Además del altísimo riesgo de contagios y fallecimientos que supone el ómicron, también  prevalece el riesgo de  que la economía sufra una nueva afectación por una posible expansión de la pandemia, lo que significaría reeditar la pesadilla de más desempleo, pobreza y marginalidad.

No hay excusa ni espacio para la indiferencia, inobservancia o cualquier otra expresión de irresponsabilidad, la población dominicana tiene que prepararse junto a sus autoridades para nuevos y más difíciles retos sanitarios relacionados con la pandemia  del coronavirus y su peligrosa variante del ómicron.

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El Nacional

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