El sistema de drenaje pluvial hace años que colapsó. Cualquier lluvia de importancia demuestra lo inexistente de las acometidas para la distribución de las aguas residuales.
Estamos en pleno cambio climático, con lluvias que llegan de sorpresa, y con funcionarios en austeridad que afecta cumplan con su papel, pero que tal vez no tengan a mano los equipos y las técnicas de última generación.
Con las lluvias e inundaciones lo que hay que tener es un esfuerzo colectivo que permita prevenir la ocurrencia de desgracias. Siempre hay que dar un paso adelantado para bregar con los problemas generados por el desborde de la naturaleza.
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Hay que pensar en que el informe del tiempo es vital para la comunidad, y se debe contar con la tecnología que permita que por hora se conozca. Solo se necesitan los recursos, los equipos y los técnicos que trabajen a nivel del siglo 21.
En temporada de lluvias y alteraciones del medio climático, cada día es una alerta máxima y no puede haber descuidos. Más en una ciudad sin drenaje pluvial e inundaciones.
Lo más importante es tener a mano las facilidades que permitan saber con tiempo los serios problemas climáticos, y tomar las providencias de rigor.
En la zona rural es normal la muerte y la devastación con la crecida de los ríos, el desbordamiento de lagunas, y el agua que todo lo arrastra a su paso. Lejos de la capital y ciudades importantes, estos hechos son minimizados y pasan desapercibidos.
Otra cosa es cuando el mal se produce en Santo Domingo, Santiago o cualquiera de los polos turísticos. La presión de los medios de comunicación y de las redes sociales obliga a dar explicaciones y encontrar culpables.
Ahora bien, no es correcto encontrar un culpable preferido, donde el sistema de prevención climático tiene fallas de origen. Lo que se debe es ir a corregir las deficiencias, y mejorar los niveles de capacidad de los técnicos para hacer frente al cambio climático.
Aparte de las pérdidas en vidas, cada vez que falla la prevención en las inundaciones, se producen devastaciones millonarias en la agropecuaria, lo cual llega en momentos en que hay aumentos progresivos y abusivos en los precios de los comestibles. Las autoridades deben aplicar controles, para que no se altere el valor de los alimentos.
Hay que sentar las bases técnicas, equipos y personal, para que el país pueda prevenir a tiempo desastres naturales provocados por vaguadas, ciclones y tormenta tropicales. ¡A trabajar!
Manuel Hernández Villeta

