El Servicio Nacional de Salud (SNS) adoptó un conjunto de medidas para hacer más eficientes los servicios en los hospitales que, de cumplirse al pie de la letra, merecen saludarse.
Con el propósito de eliminar prácticas que afectaban la transparencia, el SNS ordenó retirar de inmediato todos los aparatos médicos vinculados a contratos privados o particulares que operaban bajo esquemas externos no ajustados a lineamientos institucionales.
La decisión autoriza a los directores de hospitales a implementar procesos de compra basados estrictamente en el consumo, priorizando la adquisición de insumos y reactivos al menor costo.
En coordinación con el Senasa los hospitales deberán adquirir sus propios equipos de diagnóstico para asegurar el control total del Estado.
La decisión incluye el uso limitado de los vehículos oficiales.
Siempre que se cumplan sin perjudicar a los pacientes la decisión es más que atinada.
Lee también: SNS nombra más de 900 profesionales de la salud en cuatro meses
Con una eficiente gestión los hospitales pueden ahorrarse muchos recursos que pueden utilizar para mejorar los servicios a los pacientes.
El SNS debe velar para que las medidas se apliquen en los hospitales sin el menor reparo.

