No es un chiste macabro. Se trata de un caso extremadamente grave el de la mujer en Cotuí cuya muerte se certificó en un centro médico que había sido a causa de un infarto, pero que luego la familia determinó que fue víctima de un homicidio.
Tras la inhumación de Honoria de Jesús Rosa Moreno (Edita), los parientes decidieron revisar las imágenes de cámaras de seguridad sobre las circunstancias en que se encontró su cuerpo en su residencia.
En las imágenes dicen que se notaban evidentes signos de violencia alrededor del cuello y la cabeza de la señora fallecida.
Una persona que entraba y salía de la casa en los días en que se encontró el cuerpo de Rosa Medrano, de 69 años de edad, despertó la atención de los familiares, quienes decidieron recurrir a la Policía.
El presunto homicida fue detenido, pero el caso plantea muchas incógnitas que tendrán que despejarse a través de una exhaustiva investigación.
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Es obvio que si la familia de Rosa Medrano no se moviliza su muerte no se hubiera aclarado.
El personal del centro médico que certificó la defunción a causa de un infarto no puede ser excluido de la investigación para aclarar todo lo relativo al conmovedor suceso.

