Editorial Opinión

Servicio y postre

Servicio y postre

La economía de servicios, también conocido como sector terciario, engloba áreas de la economía no productoras o transformadoras de bienes materiales, pero que en conjunto llegan a convertirse en base del crecimiento económico, como es el caso de República Dominicana.

El Banco Central informó que las remesas superaron US$5.19 mil millones de dólares durante el primer semestre de este año, en tanto que el Ministerio de Turismo dijo que en el mismo periodo, el país recibió 5,3 millones de turistas por vía aérea y marítima.

Conforme a esas estadísticas, a final de 2023, arribarían al país cerca de diez millones de visitantes y las remesas superarían los 10 mil millones de dólares, lo que refleja el potencial del modelo económico basado en servicios.

A turismo y remesa se agrega Inversión Extranjera Directa, que promedia por año unos 3,500 millones de dólares y el sector zonas francas, cuyas exportaciones superan los seis mil millones de dólares anuales, además de los servicios financieros aportantes de un 9 % al Producto Interno Bruto (PIB).

No se mencionan otros subsectores como telecomunicaciones, sanidad, educación, ocio y cultura, que han cobrado significativo dinamismo en el ámbito privado después de la pandemia de la covid-19.

A pesar de que la economía de servicio se erige como la proa del crecimiento económico, aun la mentada economía del postre (café, cacao, azúcar y tabaco), sumado a la minería, representan un segmento significativo de los ingresos nacionales, más aun al agregar las exportaciones de banano, frutas y vegetales.

No son muchas las economías de Centroamérica y del Caribe que han logrado sostenerse en proporción casi igualitaria entre los sectores servicios y exportaciones de bienes, que reportan ingresos por más de 40 mil millones de dólares al año.

Hay razones para afirmar que la dominicana es una economía resiliente, que en los últimos 20 años, con excepción del periodo 2002-2004, crece siempre en promedio por encima de un 5 % del PIB. Lo que se requiere ahora es poder redistribuir tanta riqueza.

El Nacional

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