Editorial Opinión

Versiones confrontadas

Versiones confrontadas

El Cuerpo Especializado de Seguridad Fronteriza (Cesfront) decomisó 22,160 municiones en el interior de una yipeta en la que viajaban dos mujeres que pretendían cruzar por la frontera de Elías Piña, pero lo que no se confirma en ese comunicado es la versión de que en el vehículo viajaba la esposa del gobernador de la comuna haitiana de Belladere, Ivanosky Joachin.

Las autoridades militares informaron que el lote incautado está compuesto por 12,000 municiones calibre 7,62 mm y 10,160 calibre 5.56 mm, pero no ha desmentido la denuncia de que esa yipeta de color blanco, placa haitiana FF01302, ingresa con frecuencia desde Comendador a Haití, sin ser requisada.

Un hecho cierto es que miembros del Cesfront asignados a la fortaleza de Elías Piña, requisaron el vehículo marca Lexus y localizaron el cargamento de municiones, pero falta por confirmar si la revisión fue iniciativa de un militar que solo llevaba tres días en el puesto.

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Tampoco se ha dicho por qué esa yipeta, que transportaba a un menor de dos años, logró evadir cinco puestos de chequeos integrados por miembros del Cesfront y de organismos de inteligencia militar, del DNI y de la Dirección de Control de Drogas (DNCD).

Falta confirmar si el gobernador de Belladere y su familia residen del lado dominicano por atendibles razones de seguridad, lo que obliga a las autoridades a investigar de donde proviene ese lote de municiones, en razón de que Joachin habría dicho que ignoraba que en su vehículo familiar se transportara material de guerra.

Corresponde al Ministerio de Defensa compaginar el comunicado oficial que refiere el decomiso de esas municiones en el interior de una yipeta que cruzaría hacia Haití, ante las versiones mundanas de que en ese vehículo viajaba la esposa de un gobernador haitiano, que dicen reside en Comendador.

Resulta difícil justificar que cualquier yipeta, carro, camión, patana o motocicleta cruce varios puestos de chequeo fronterizos sin que los custodias se percaten de que los ocupantes cargan con armas, municiones, drogas o mercancías ilícitas, aunque puede ser que los militares del puesto de El Carrizal estuvieron más atentos y activos que sus colegas.
Intentar introducir más de más de 22 mil municiones hacia Haití en un vehículo de frecuente entrada y salida, que se dice es propiedad de un funcionario haitiano, es un asunto serio que requiere algo más que una simple nota de prensa.

El Nacional

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