Ante la gravedad de la crisis global derivada del conflicto bélico en Oriente Medio, el presidente Luis Abinader dirigió ayer un mensaje al país para anunciar que en medio de ese cuadro de incertidumbre el gobierno procurará preservar la estabilidad macroeconómica, contener la inflación y sostener la inversión pública.
Al señalar que República Dominicana importa la totalidad de los combustibles que consume, por lo que el alza del petróleo impacta en forma directa en los costos del transporte, generación eléctrica y otras actividades económicas, el mandatario advirtió a la población que “será necesario asumir ciertos sacrificios”.
Cuando el jefe de Estado dirigía su mensaje ayer , el precio del petróleo WIT, de referencia para el mercado dominicano, rondaba los cien dólares el barril, unos US$35.00 por encima de la proyección promedio consignada en el Presupuesto Nacional, lo que obligó al gobierno a “identificar” partidas por RD$10 mil millones dirigido a los sectores más vulnerables.
Puedes leer: Abinader garantiza estabilidad ante crisis en Irán y anuncia plan de contingencia económica
No será fácil de cumplir con la meta de que esas medidas de contingencia que se aplicarán para afrontar el impacto de la súbita alza en el precio del petróleo no comprometan la estabilidad fiscal, porque los efectos de esa disrupción impactan negativamente sobre los cuatro costados de la economía.
Alivia saber que el gobierno ha identificado en fuentes presupuestales recursos que no impactarían el gasto corriente, incluidos mil millones de pesos en subsidios a los fertilizantes, con el objetivo de evitar que el encarecimiento de esos insumos presione el índice de precios de artículos esenciales.
El mensaje más directo y contundente en lo referido por el Presidente ayer ha sido su advertencia de que será necesario que la población asuma “ciertos sacrificios”, que “no serían desproporcionados ni indiscriminados, pero si inevitables”.
En el trípode sobre el que descansaría el plan para mitigar los efectos de la brutal alza del petróleo, además de preservar la macroeconomía, contener aumento de precios, figura el de sostener la inversión pública, con la que el gobierno aplicaría un programa anti cíclico de estimular crecimiento en medio de la crisis.
La guerra en Irán y la regionalización del conflicto no tiene fecha de vencimiento, por lo que ha hecho bien el presidente en dirigir un mensaje a la nación en el que refirió las medidas esenciales que asumiría su Administración ante un ciclón que no para de crecer en intensidad y expansión.

