El Banco Central informó ayer que durante el 2025 se recibieron US$11,866.3 millones por concepto de remesas, lo que representa un aumento de US$1,110 millones, equivalente al 10.3 % en comparación con 2024. En diciembre los envíos sumaron US$1,098.4 millones, con un aumento de 9.5 % en relación al año pasado.
El 80 % de esos flujos de divisas provienen desde la diáspora dominicana en Estados Unidos, por lo que el banco emisor atribuye ese significativo incremento a un mayor dinamismo en el sector servicio estadounidense durante diciembre donde se emplea gran parte de la masa de migrantes nativos.
En contraste con esa buena noticia, Estados Unidos comenzó a aplicar desde el 1 de enero el impuesto de 1 % sobre el valor de las remesas enviadas por extranjeros residentes, lo que significaría una reducción de más de US$118.6 millones, si se toma como referencia el monto recibido durante 2025.
La propuesta inicial de la denominada “Gran y Hermosa Ley” fue de un 5 %, pero en la Cámara de Representantes se redujo al 1 %, y aun así representaría una baja en los ingresos por remesas superior siete mil millones de pesos,si se aplica esa proporción sobre los más de once mil millones de dólares remesados.
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Sin importar el nivel de incertidumbre que en la economía de Estados Unidos durante gran parte de 2025, con nivel de inflación por encima de la meta fijada por la Reserva Federal (FED), así como la reducción en la oferta y búsqueda de empleos, la comunidad dominicana incrementó notablemente sus aportes en divisas a la economía dominicana.
El gobierno del presidente Donald Trump impuso aranceles a nivel global, correspondiendo a República Dominicana el 10 % sobre sus exportaciones a Estados Unidos, que el año pasado superaron los US$6,000 millones, en razón de que ese tributo no incluye al esquema de zonas francas, lo que representaría una disminución de unos 600 millones de dólares.
El sector exportador requerirá más alicientes de competitividad frente sus pares de México y Centroamérica en el mercado estadounidense, especialmente con la nación azteca que por el momento goza plenamente del acuerdo de libre comercio con Estados Unidos y Canadá en renglones en los que compite con la oferta dominicana.
Todo el crédito va dirigido a la comunidad dominicana en el exterior que sin importar los elevados niveles de incertidumbre económica en los lugares donde reside, y los sacrificios que ello conlleva, envían de manera regular sus remesas con lo cual contribuyen grandemente la estabilidad macroeconómica.

