Periodista, ¡no…!
(I) La periodística despabila como una profesión altamente comprometida con la colectividad, delicada, riesgosa y celosamente vigilada por los ciudadanos, que juzgan a sus integrantes con arreglos a sus comportamientos conductuales. Silba como un apostolado. Alejado del costal agreste, chabacano o chantajista, y asido a un perfil cercano al sacerdotal, el periodista goza de credibilidad, […]
