Editorial Opinión

Buen juicio

Buen juicio

El ministro de Interior y Policía parece haber recuperado el buen juicio que extravió cuando dijo que no le corresponde aplicar programas de seguridad ciudadana porque no ostenta rango de general, y esta vez advirtió que dará la cara cuantas veces sea necesario para garantizar paz y seguridad en el municipio Santo Domingo Norte.

Por algo la ley sitúa al ministro Jesús -Chu- Vásquez como titular del Consejo Superior de la Policía y su jefe en el plano de diseño y ejecución de políticas relacionadas con la prevención de crímenes y delitos, por lo que no es obligatorio que ostente rango policial superior para cumplir con sus obligaciones.

El Ministerio Público es el que dirige la investigación penal, por lo que la Policía debe obediencia al ministro de Interior en el plano administrativo a la vez que funge como auxiliar de la Procuraduría General, tareas que debe cumplir en armonía con eficiencia y rectitud.

Santo Domingo Norte se erige hoy como el mejor ejemplo de lo que sucede cuando la delincuencia asume control de los espacios ciudadanos por ausencia o negligencia de la autoridad, un drama que se repite en otras comunidades urbanas o rurales.

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No se niega la importancia que autoridades confieren a complejos programas de reforma policial, pero esta es la hora y el día cuando todavía esas medicinas no surten efecto, menos aun si el ministro de Interior se conforma con estadísticas como las que revelan que el auge de la delincuencia se circunscribe a 14 municipios.

El director de la Policía, Eduardo Alberto Then, ha informado a los delincuentes que operan en Villa Mella “que no va a permitir que nadie perturbe la paz pública”, advertencia que se basta por sí sola, sin necesidad de señalar que “ellos saben como soy yo, (que) tengo los juegos pesados”, porque pesada es la ley.

La urgente misión del Ministerio de Interior, Policía y Ministerio Público es la de desalojar a los delincuentes de las calles de Santo Domingo Norte y de todas las vías de la República, sin que ninguno de los programas se conviertan en teatro callejero.

Alegra saber que el ministro Vásquez parece haber recuperado el buen juicio y se ha puesto de nuevo al frente de la lucha contra la delincuencia y la criminalidad, cuyo primer éxito debería ser el de apresar y trasladar a los delincuentes de Villa Mella hacia la cárcel.

El Nacional

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