Editorial

La Constitución

La Constitución

Desde su proclamación el 6 de noviembre de 1844, la Constitución de la República ha sufrido 39 modificaciones, la mayoría impulsada para atender intereses políticos, económicos y sociales, a pesar de lo cual la Carta Magna goza hoy de buena salud jurídica revitalizada con la inserción de artículos definidos como de última generación.

En la modificación constitucional de 2010 se incluyeron figuras que consolidan derechos fundamentales individuales y difusos, además de instituciones que consolidan el Poder Judicial y tutelan la prevalencia del propio texto constitucional, como ha sido el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral.

La forma de escoger los jueces de las altas cortes y de evaluar sus decisiones garantiza que el quehacer de todas las jurisdicciones que conforman el orden judicial sea objeto de fiscalización basada en audiencias públicas en las que el ciudadano ordinario juega un rol decisivo.

Es por eso que la sociedad dominicana debe festejar el nuevo aniversario de la Constitución, un texto primigenio que fue herido con bayoneta de intolerancia cuando aún estaba en el vientre de la Asamblea Constituyente, al insertarle por órdenes de Pedro Santana el tiránico artículo 210.

El vigor y trascendencia de la Carta Magna vigente se mide por acontecimientos jurídicos sin precedentes como ha sido la sentencia del Tribunal Constitucional que, al asumir referencia sobre la voluntad del constituyente desde 1929, fijó el perfil y alcance jurídico de la nacionalidad dominicana.

Una muestra de la fortaleza constitucional lo representa el artículo 37 que establece que “el derecho a la vida es inviolable desde la concepción hasta la muerte” y que “no podrá establecerse, pronunciarse ni aplicarse, en ningún caso, la pena de muerte”, lo que ha hecho difícil insertar las tres causales del aborto en el Código Penal.

Poderes públicos, liderazgo político, gremios empresariales, sindicatos y sociedad civil deberían cuidar, respetar y defender con amor, pasión, valor y acendrada conciencia cívica a la Constitución, ese pacto social garante de los derechos, convivencia, gobernanza, crecimiento y desarrollo.

Al conmemorarse ayer el 177 aniversario de la primera Constitución de la República, los dominicanos están compelidos a hurgar en su texto, conocer y socializar sus derechos, deberes y obligaciones, lo que solo podrá lograrse si la colectividad nacional la cuida y defiende como niñas de propios ojos.

El Nacional

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