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Como cada Domingo

Como cada Domingo

José Rafael Sosa

Cine, el absurdo fiscal

La industria cinematográfica dominicana es una incubadora de desarrollo sostenible, educando, creando puestos de trabajo, cuidando el medio ambiente, aportando al desarrollo del turismo, activando economías locales, atrayendo producciones internacionales y ofreciendo una imagen positiva del país a nivel internacional, por lo que es un absurdo cercenar sus apoyos fiscales, según ha trascendido.

En el año 2019 se produjeron más películas que nunca en la historia nacional: 47, aportando alrededor del 3.5% del PIB.  En RD el cine dominicano se ve más que el cine de Hollywood: el dominicano no coge corte con su cine.

El único país latinoamericano que no necesitó legislar sobre la cuota de pantalla, porque el dominicano es ñoño con su cine. 

La industria cinematográfica ha demostrado ser el sector de mayor formalidad y compromiso fiscal, camina a tener el 100% de sus actores directos registrados en la DGII.

La industria cinematográfica ha sido el sector que más rápido se integró al deber de la vacunación contra la pandemia. Casi el 100% del personal está vacunado.

En cada localidad del país donde se rueda cine, queda una estela maravillosa gracias, sobre todo, al impacto directo en la economía de los lugareños. 

El artículo 34 de la Ley de Cine es nuestra granja de las grandes ligas, la incubadora de talentos y técnicos que luego pasarán a dar servicios en las grandes producciones extranjeras.

Los artículos 34 y 39 son hermanos siameses, unidos por la piel de los técnicos criollos. 

En 2021 RD alcanzó el 0.1% del mercado de la producción de contenido a nivel mundial, que es de US$220 billones. Para suplir el 1% del mercado necesitamos más de 10 veces el personal con que contamos hoy. Eso solo se puede a través del artículo 34 de la Ley de Cine.

Para preparar el personal técnico y creativo capaz de suplir las necesidades de las producciones internacionales se han abierto carreras en 6 universidades dominicanas. Una vez graduados integran los crews (tripulaciones) de los filmes locales donde completan el aprendizaje, perfeccionando sus talentos y habilidades. Solo después podrán trabajar en producciones internacionales.

Sin rodar en las películas dominicanas, los nuevos técnicos, artistas y creativos no tienen la imprescindible práctica para rodar con equipos internacionales.

José Rafael Sosa

José Rafael Sosa