Vergüenza
Era paralizantemente tímido. Eso, en apariencia, no tenía explicación. Mal parecido no era. Inteligente, buen estudiante, de familia honorable y cuando lo hacía, se expresaba con propiedad. ¿Por qué, entonces, cuando se trataba de interactuar con una mujer, sus herramientas colapsaban? Aquella chica lo tenía perturbado. Soñaba con ella. La deseaba con toda la pasión […]
